Federación Colombiana de Natación

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Edgar Iván Ortiz Lizcano

Presidente Dirección: Calle 4 No. 39 - 38 Barrio El Lido Cali (Cali) Telefono: (572) 072-8890366 Fax 072-8890372 Correo Institucional: fecolnat@emcali.net.co Página web: http://www.fecna.com Página web internacional: http://www.fina.org/

 

Omar Pinzón

Omar Pinzón

Natación

Presente en la civilización desde la Edad de la Piedra, cuando los hombres nadaban por ríos y lagos para buscar alimento, la Natación solo se popularizó como deporte a inicios del siglo XIX, cuando tuvieron lugar diversas competiciones en Inglaterra. La primera técnica más popular fue el estilo braza.

El deporte está presente en los Juegos desde la primera edición de la era moderna, en Atenas, Grecia, en 1896 —a pesar de que era disputado en aguas abiertas—. Las piscinas se empezaron a utilizar solamente en 1908, cuando se oficializaron las reglas del deporte.

Los primeros estilos fueron el estilo libre y el estilo braza. El estilo espalda ingresó en el programa olímpico en San Luis, Estados Unidos, en 1904, y el estilo mariposa apenas en Melbourne, Australia, en 1956. Este último estilo surgió porque se desarrolló una técnica alzando los brazos sobre el agua para ganar velocidad en las pruebas de estilo braza.

Las mujeres empezaron a disputar las pruebas de Natación en 1912, cuando los Juegos se realizaron en Estocolmo, Suecia. Desde entonces, la disciplina ha sido una presencia constante en el programa olímpico.

En la edición de Atlanta, en 1996, el programa de 17 eventos se volvió casi idéntico para hombres y mujeres, con un pequeño detalle: la prueba de larga distancia femenina es de 800 m y la masculina de 1500 m. En los Juegos de Pekín, en 2008, estrenó el Maratón Acuático, única competición de natación en aguas abiertas.

La Natación es una disciplina de velocidad, resistencia y fuerza. Vence quien supera a los contrincantes en el tiempo más corto posible. Las pruebas se dividen por distancia (50 m, 100 m, 200 m, 400 m, 800 m y 1500 m) y estilo (libres, espalda, braza y mariposa). A las disputas individuales se suman los relevos, con equipos de cuatro nadadores. Los participantes utilizan gafas especiales, gorro y bañadores específicos que reducen la resistencia del agua.

La piscina tiene 50 m de longitud, 25 m de ancho y 3 m de profundidad. Se divide en diez carriles pero se utilizan solo ocho. Cada prueba tiene eliminatorias, y los nadadores —o equipos— con las ocho mejores marcas van a la final.

Víctor Ortega

Víctor Ortega

Clavados

Lanzarse al agua desde una gran altura, incluso desafiando la propia vida, es algo que está presente desde el principio de la civilización. Pero los primeros registros de la práctica de Clavados como deporte tienen su inicio entre los siglos XVIII y XIX, en Suecia y Alemania, con gimnastas que empezaron a hacer movimientos de rutina antes de llegar a ríos o piscinas.

La disciplina se popularizó a finales del siglo XIX, cuando un grupo de suecos visitó Gran Bretaña y mostró algunos movimientos que agradaron a la población. El resultado fue la fundación de la primera organización de Clavados, en 1901 —hoy regida por la Federación Internacional de Natación (FINA en francés) —. Diez años antes, en 1891, se crearon las primeras reglas oficiales.

No tardó mucho para que los Clavados ingresaran al programa olímpico: fue en 1904, en los Juegos de San Luis, en Estados Unidos. Las mujeres solo empezaron a participar en la edición de Estocolmo, capital de Suecia, en 1912.

Las primeras competiciones olímpicas de Clavados eran muy diferentes en relación a lo que son hoy en día. Mientras en San Luis la prueba era más sencilla, con zambullidas, en 1908, en los Juegos de París, fueron incorporados el trampolín y la plataforma.

El programa se estabilizó definitivamente en la edición de Ámsterdam, en 1928: hombres y mujeres disputan pruebas de trampolín de tres y diez metros. Las novedades llegaron solo con la edición de Sídney, en 2000, con las pruebas sincronizada de dúos, sea desde el trampolín que desde la plataforma.

En la disciplina, el objetivo fundamental de los atletas es saltar desde una plataforma, o desde un trampolín, hacia el agua, ejecutando movimientos estéticos durante la caída, hasta llegar a la piscina. Se evalúan cuestiones técnicas en cada clavado, y los atletas obtienen notas que establecen la clasificación final.

Mónica Arango y Estefanía Álvarez

Mónica Arango y Estefanía Álvarez

Nado Sincronizado

El Nado Sincronizado se popularizó como deporte gracias a las presentaciones de danza y ballets acuáticos que surgieron a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. A pesar de ser una de las únicas disciplinas que solo disputan mujeres, —la otra es la Gimnasia Rítmica— fueron los hombres quienes empezaron a hacer acrobacias dentro del agua.

Las primeras presentaciones tuvieron lugar en 1891, en Berlín, y en 1892, en Londres, y era un deporte exclusivo para hombres. Poco a poco, las mujeres ganaron espacio, gracias a la mayor ligereza de movimientos y a su habilidad de realizar mejores movimientos en la piscina.

Sin embargo, el carácter competitivo del Nado Sincronizado surgiría apenas en 1930 —cinco décadas antes de ingresar al programa olímpico—. En 1952, la Federación Internacional de Natación (FINA en francés) asumió las riendas del deporte y estableció una serie de reglas propuestas por Canadá, Estados Unidos y Argentina, países donde la disputa era muy popular.

La disciplina tuvo carácter de exhibición en las ediciones de los Juegos entre 1952 y 1968, así como en los Juegos Panamericanos de Buenos Aires, en 1951. El Nado Sincronizado ingresó como disputa oficial en la edición siguiente de los Juegos Panamericanos, en Ciudad de México, en 1955, pero sólo formó parte del programa olímpico en Los Ángeles, en 1984.

La disputa es sencilla: al son de la música, dúos o equipos de ocho nadadoras hacen presentaciones cortas. Los Jueces evalúan diversos elementos, entre ellos, coreografía, dificultad, sincronismo y ejecución de movimientos. Se pierden puntos si las competidoras tardan en entrar en la piscina, usan el fondo de la piscina para darse impulso o no ejecutan la parte obligatoria.

En el evento de dúos, cada dúo hace una rutina técnica, obligatoria, y una de estilo libre, y se suman los dos desempeños para determinar la clasificación de la fase final —en que la presentación ejecutada es elegida por las propias nadadoras—. En la disputa por equipos, se realizan solamente las dos rutinas iniciales, y las vencedoras son definidas por la puntuación total.

Polo Acuático

Polo Acuático

Primer deporte colectivo a formar parte del programa olímpico, las disputas de Polo Acuático empezaron en los Juegos de París, en 1900, como exhibición. Sin embargo, los primeros registros del deporte son del siglo XIX, en Inglaterra, Escocia y Estados Unidos.

Al principio, el deporte se parecía al Polo, solo que se usaban canoas en lugar de caballos. El deporte evolucionó hacia el concepto de jugar al “rugby en piscina”, según los británicos. En 1880, una serie de nuevas reglas cambió el antiguo formato de la disciplina —en que los competidores podían hundir la pelota de caucho y cruzar la piscina con ella hasta llegar al área del rival— llegando al concepto actual, en que el objetivo es introducir la pelota en la portería del adversario.

Al mismo tiempo, se popularizó el antiguo modelo del Polo Acuático en Estados Unidos, con partidos muy violentos y semejantes al Rugby. La resistencia al formato utilizado en Europa era tan grande que en los Juegos de San Luis, en Estados Unidos, en 1904, solo participaron equipos norteamericanos —Alemania pensó en participar pero renunció al saber que las reglas serían las del país anfitrión—.

Este problema terminaría solo en 1911, cuando la Federación Internacional de Natación (FINA en francés), responsable por el Polo Acuático, oficializó las reglas británicas en todo el mundo. Años más tarde, en 1920, la popularidad del deporte era evidente en los Juegos Olímpicos de Amberes, en Bélgica, que contaron con la participación de 12 equipos. Las mujeres empezaron a competir apenas en los Juegos de Sídney, en 2000.

Un ejemplo de la constante evolución de la disciplina es la pelota utilizada: al principio, hecha de caucho vulcanizado importado de India; pasando por una de cuero, que acumulaba agua y ganaba peso a lo largo de los partidos; llegando a la de caucho en su composición actual, que fue adoptada oficialmente en competiciones olímpicas tan solo en los Juegos de Melbourne, en 1956.

Los equipos cuentan con 13 jugadores, pero solo siete pueden permanecer al mismo tiempo en la piscina. La forma de la piscina también es distinta —30 x 20 m para los hombres, y 25 x 17 m para las mujeres—. La profundidad es de 2 m. Se colocan las porterías en cada extremidad, con 3 m de ancho y 90 cm de altura, a partir de la superficie del agua.